Aposté a que me follaba a la abuela de mi amigo y gané
Ganar esta apuesta fue muy fácil, ya que cuando nos enteramos de que el fontanero se había follado a la abuela de nuestro amigo, supe que no podría resistirse a comerse mi polla. Entonces le aposté a todos mis amigos que me la follaría, y no tuve mas que ir a la casa y coquetearla unos pocos minutos para que enseguida me pidiera que le enseñara el rabo. Cuando saqué la polla, tardó un segundo en metérsela en la boca y comenzar a chupármela. ¡La vieja tenía más ganas de follar que yo! Por suerte se conserva bastante bien y tiene un buen par de tetas, porque sino no sé como hubiese hecho para que se me pusiera dura.