El hermano negro de mi amiga me folló el culo dormida
El hermano de mi amiga negra sabía que yo le tenía ganas porque otra de mis amigas le había ido con el cuento, pero eso no significaba que estuviese dispuesta a dejar que me follara sin pedirme permiso. Sin embargo, cuando me despertó con la polla dura en la cara, me calentó tanto que me puse a mamársela sin dudar un segundo. Había deseado tener esa polla durante mucho tiempo, así que aproveché la oportunidad al máximo y él, evidentemente, también, ya que hasta se dio el gusto de follarme por el culo. ¡El negro cabrón me lo llenó de leche!