La vecina se comió mi dulce y le enseñé mis trucos
La noche de Halloween estaba a punto de irme a dormir cuando de repente mi vecina pegó en la puesta disfrazada de policía y me pidió que la dejara entrar porque había perdido la llave de su piso y tenía que esperar a que su novio regresara. Desde que entró por la puerta no paró de hacerme insinuaciones, diciéndome cosas como que le encantaban los Chupa Chups y le encantaría comerse uno bien grande y gordo. Solo tuve que sacar la polla para comprobar que lo que quería era hacerme una mamada, y acabé follándomela hasta por el culo hasta el amanecer.